Existe una dimensión, fuera del espacio y el tiempo, llena de luz, donde habitan los sueños, donde habitan los deseos profundos del corazón. En ella se nos descubre la belleza como emanación de un estado de nuestra Alma. Se nos revela la sabiduría enseñándonos a vivir de una manera hermosa, verdadera. Se despierta la intuición como pequeña luz que ilumina cada paso en el sendero de nuestra vida. Es ahí donde podemos contemplar la bondad fundante de todo lo creado, es ahí donde nos unificamos, es ahí donde sólo existe el Ser.

A través del Bosque de los Sueños, esta realidad quiere manifestarse, encarnarse en palabras, para regalarse en forma de cuentos. Quiere donarse a todos vosotros para tocar vuestros corazones, hacerlos porosos a sus mensajes, encender la luz de la conciencia de que sois profundamente amados, y mantener viva su lumbre. Sólo desde ahí despertamos a nuestra verdadera identidad y aprendemos a vivirla. Y, para las heridas del camino, quiere ser bálsamo sanador, y aliento inspirador para la gestación y el alumbramiento de vuestros sueños. Os invito a aceptar este valioso regalo, adentraos, escuchad.........

Quiénes somos

Magdalena Rodríguez Martínez


Presentar a Magdalena es hablar de Amistad; hablar de Magdalena es hablar de Amor, pues así es cómo vive su vida, cómo se expresa por los variopintos cauces y caminos que la vida le va ofreciendo.

Hablar de Magdalena siempre será quedarme en expresión incompleta, si bien digo que:

Mi amiga es una mujer sanadora. Sanadora de almas. Sí, vive vocacionada a la misión rescatadora de personas a través de la escucha y de la palabra. Mi amiga sana con sus palabras. Palabras que abren a la Transcendencia pues de ahí proceden y ella, envuelta por este misterio se deja abrazar por las palabras y las vierte a los demás para que surtan en ellos el poder curativo que poseen. Palabras entregadas porque mi amiga se vive entregada a los demás, a los demás más débiles. Mi amiga sana pues lo que ella percibe y vive, se lo ofrece a otros para que se sientan sanados y amados.

Con sus palabras podemos transformar los sueños en realidades y hacer de la realidad el sueño bello de la Vida. Así es mi amiga, bella, viva.

Lucía Verdejo Delgado

AUDIOLIBROS

Conoce nuestros relatos